Historia de Mendoza

Mendoza

Primeros Habitantes

Los primeros habitantes de la Provincia de Mendoza habrían sido bandas nómades, cazadores de animales y recolectores de productos silvestres. A orillas del Río Atuel y Diamante, se pueden encontrar herramientas y restos de utilería construida en piedra de éstos primeros habitantes.

Posteriormente, éstos primeros pobladores irán transformándose en hábiles cazadores. Los guanacos y ñandúes pasarían a formar parte de la caza después que éstos pobladores extinguieran a enormes animales como el milodón, del cual pueden encontrarse restos en la cueva del indio. Al final de ésta etapa, podemos encontrar rituales funerarios, cestería y el inicio de una cultura agrícola, que sería el principio de culturas más consolidadas.

A principios de la era cristiana, se constituyen las primeras culturas agroalfareras sedentarias: Agrelo y Viluco, éstas habrían adoptado el cultivo de plantas, la cerámica o alfarería, el hilado y el tejido a telar.

Ya en el 700 D.C. comienzan los contactos con otras culturas, Tiahuanaco influirá con su civilización organizada política y socialmente; posteriormente, entre los años 1.450 y 1.550, el Imperio Inca, a raiz de su período expansivo militarista, ingresan por el valle de Uspallata habría llegado a transculturizar a la cultura de Viluco, generandose así la cultura Huarpe.


La conquista española

A la llegada de los españoles, Mendoza estaba dominada por los Huarpes, pueblo pacífico y sedentario quienes a través de canales de regadío, fecundaban las tierras del valle de Huentala para cultivar maiz y papa. Este mismo sistema de riego, es el que hasta hoy se ocupa en Mendoza posiblitando la agricultura al transformar el desierto en oasis.

Entre los ríos Diamante y Barrancas se encontraban los puelches, recolectores del algarrobo y también cazadores. Estaban emparentados con los pehuenches, que se extendían más hacia el sur, pero a través de los pasos cordilleranos mantenían estrechas relaciones con los araucanos trasandinos, cuya lengua adoptaron. En el valle de Uspallata se encontraban Incas y en las extensas lagunas de Guanacache (Lavalle), ricas en pesca, fueron asiento de los laguneros, hábiles constructores de embarcaciones de totora.

Los primeros españoles en llegar a Mendoza, lo hicieron bajo el mando de Francisco Villagra, quien al encontrar los pasos cordilleranos cortados por la nieve, estableció campamento, estableciendo relaciones con los Huarpes y reconociendo la provincia hasta el río Diamante. Inmediatamente Pedro de Valdivia, al enterarse de las buenas relaciones con los pobladores originarios, comenzó a entregar encomiendas territoriales. El asentamiento poblacional hispánico no se daría hasta 10 años despúes, en el año 1561, cuando el capitán Pedro del Castillo fundara la ciudad en lo que hoy se conoce como el Area Fundacional.

La ciudad fue bautizada con el nombre de Mendoza Nuevo Valle de Rioja y quedó incluida dentro de la jurisdicción de la Capitanía General de Chile y posteriormente, en el año 1776, pasaría a formar parte del Virreinato de la Plata, adquiriendo la Cordillera de los Andes su condición de frontera política.


La Nueva Ciudad

En el año 1861, la antigua ciudad es destruida por un terremoto, volviéndose a fundar y erigiendo la actual Plaza Independencia como centro neurálgico de la nueva ciudad.

Las casas se construyen bajas y las calles anchas, para posibilitar la evacuación a los parques y plazas que se comienzan a construir. La ciudad comienza a obtener la fisonomía que actualmente podemos observar.

Como testigo del pasado, las ruinas de San Francisco han quedado en pie; muy cerca de allí, podemos encontrar el Museo del Area Fundacional, el cual fue construido sobre lo que fue el antiguo Cabildo y en el cual se puede observar gran parte de la historia de nuestra Provincia.

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